Escritos

De mochilera a candidata a Reina del Carnaval

Aniko Villalba es la creadora del blog viajandoporahi.com donde cuenta como desde hace 10 años ha viajado a 45 países. Ella fue una de las personas que me inspiró hace años a realizar mi primer viaje en solitario y es una de mis blogueras de viajes favorita. Hace unos días entre a su Instagram y encontré este escrito:

«Ya les avisé, pero esta semana se van a tener que bancar varias Stories mías de “presentación”. Es que estoy ordenando mi vida y mi trabajo y necesito redefinir, y todo pasó porque por fin dejé ir a la viajera que ya no soy. Y esta vez la dejé ir en serio. Hasta hace un tiempo me daba miedo decir “ya no soy la que viaja” porque pensaba que era lo mismo que decir “ya no soy interesante”. Pero ¿saben qué? Estoy mucho más feliz que cuando viajaba (al menos que estos últimos años), y no quiero que el “no poder desprenderme” de una etiqueta me impida vivir a pleno esta etapa de echar raíces. Ya no soy la que viaja pero soy tantas otras cosas.»

Fue muy enriquecedor para mí leer esto, ya que desde el día que se prendió mi chispa viajera (si quieres saber cuándo fue lee esta entrada https://bit.ly/2x7I5ik) no he parado de pensar en viajes y este año en particular estaba en un mood viajero impresionante, al inicio de año fui a Colombia luego a México, Italia, España, Francia y Rusia para el mundial y a Bali pensaba ir a finales de año. Además de los viajes de fin de semana que he realizado a los bellos lugares de Panamá. Este año me sentía nuevamente la “Sara Mochilera” de mis tiempos de USA y Brasil.

Un día viendo redes sociales leo que la Autoridad de Turismo abrió inscripciones para ser reina del carnaval de Panamá y embajadora cultural 2019 y recuerdo que dije: “eso no es lo mío” y seguí viendo otras publicaciones. Sin embargo, toda la semana no me dejaba de rondar en la cabeza el tema de la inscripción y me dije a mí misma, «yo quiero ser la embajadora cultural».

Decidí mandar el formulario pero pensé “seguro no me llamaran” pero unos días después me contactaron para que asistiera al casting… Llego el día pero no estaba segura si asistir o no, ya que tenía mucho trabajo en la oficina pero al final decidí ir para vivir la experiencia de ir a un casting ya que nunca había participado en uno. Al llegar al Hotel El Panamá y ver a todas las chicas que estaban esperando súper arregladas y maquilladas pensé: “bueno Sara por lo menos lo intentaste jajaja”.

Antes de entrar al casting recuerdo que me dije a mi misma “se tú, natural, no finjas que sabes mucho sobre estos temas” y al salir de la entrevista estaba confundida, ya que no sabía si me había ido bien o mal ya que en todo el casting los que seleccionaban se la pasaron riéndose por cada loquera que decía.

A los dos días me llamo él director de la comisión del carnaval para decirme que había sido seleccionada para ser una de las candidatas para ser reina del carnaval de Panamá. Para mí fue un poco sorpresivo porque pensé que esa etiqueta “de concurso de belleza” no era lo mío, pensé que mi etiqueta era ser “viajera/mochilera y empresaria”.

Alguien muy sabio me dijo que no «somos» esto o aquello, en forma definitiva, sino que «estamos siendo». Estamos en permanente cambio y muchas veces definirse encasilla por eso estoy contenta de la decisión que tome de aceptar estar en el concurso, de transitar y disfrutar de esta nueva etapa que trae nuevos desafíos y alegrías.

Mochilera-Viajera es solo una de las tantas facetas que soy y las mujeres podemos ser, hacer y sentir lo que queramos. Al comienzo me enfocaba que solo quería ser la embajadora cultural, que ser reina era gajes del oficio, pero al pasar los días me di cuenta que estaba pensando de forma incorrecta, me di cuenta que yo puedo y quiero ser “Reina del Carnaval” porque aparte del deseo de crecer personal y profesionalmente, yo tengo un amplio deseo de ser la porta voz de mi tierra, de mis raíces, de mi cultura, de lo que nos representa a nosotros en nuestro turismo, de nuestra gente, de la alegría, belleza e inteligencia y la personalidad fuerte de lo que es la mujer panameña.

Estaré en una posición donde tendré una plataforma donde mis ideas serán escuchadas, como licenciada en administración de negocios con gerencia en recursos humanos sé que la herramienta más importante para dar una buena imagen y crear una marca país es el servicio al cliente porque podemos tener destinos turísticos impresionantes y hacer mucha promoción pero si el turista llega a Panamá y no recibe el servicio que debe no estamos logrando el objetivo, que es crear turistas que nos creen más turistas por medio de las buenas referencias, despertando emociones y sentimientos en nuestros actuales turistas y si queremos ser un país referente de un excelente turismo, tenemos que mantener el buen servicio y tener la empatia con el turista y conocer su modo al viajar, crear un mapa de experiencia.

  • La primera etapa de un turista es su preparación de viaje, en esta etapa debe ser de crucial importancia darle toda la facilidad para encontrar información detallada y actualizada para que pueda conocer y organizar su viaje al destino que quiere visitar en Panamá.
  • La segunda etapa sería cuando ya está en Panamá y nuestra misión es brindar un excelente servicio al turista que debe comenzar desde que pisan Panamá con la amabilidad que deben recibir de nuestros trabajares del aeropuerto/fronteras.

Debemos identificar que etapas y que puntos de contacto de los turistas con los locales son críticos para la experiencia de los visitantes y trabajar para mejorarlos y así rediseñar una experiencia efectiva.

Quiero aportar para ayudar a cambiar la mentalidad de mis compatriotas, ya que la economía panameña se destaca por ser una economía de servicio al contar con un alto porcentaje de dichas actividades y todos debemos entender que cada vez que tenemos un congreso, feria o evento con alta ocupación como es el Carnaval de Panamá es beneficios para todos.

Estar en un concurso de belleza no es fácil, en los concursos no hay mujeres perfectas sino mujeres valientes que aceptan sus imperfecciones y se muestran seguras de sí mismas ante los demás. Sin embargo, sé que la idea sobre estos certámenes no suele ser la mejor y es muy fácil pintar a los concursos de belleza como superficiales o juzgar a las mujeres que estamos ahí pero no, en realidad somos mujeres valientes tratando de ofrecer la mejor versión de nosotras mismas.

No hay nada más falso que pensar que gana la más bonita. Un concurso de belleza no se gana con la belleza, se gana con la cabeza y con el corazón. Eso es algo que tal vez la gente no ve porque solo ven el show final, pero influyen todos los días previos en que fuiste responsable, el mensaje que tiene que aportar cada chica, hay una entrevista previa con un jurado, etc. Hay un montón de valores que están detrás del espectáculo.

Yo muchas veces me he limitado a hacer cosas por miedo al fracaso pero ya hice las paces con la idea de perder y comprendí que si pasa eso también será parte de mi crecimiento personal. Hay que tener madurez  para exponerte a eso porque a veces vivimos con mucho ego, y por miedo a que nuestro ego se vea fracturado, dejamos de hacer cosas que queremos.

Estas semanas que han pasado todo me pareció una experiencia lindísima y me he divertido mucho, ya no me da miedo. Claro que me he dado cuenta que hay muchas cosas que no sabía de concursos de belleza, muchas cosas que me faltaban por desarrollar y las he estado aprendiendo y mejorando día tras día para estar lista para el 15 de noviembre. Al comienzo veía a las otras chicas como se peinaban, maquillaban y caminaban, y yo he ido acoplándome. Siento que somos un grupo muy lindo. Cada una aporta para el crecimiento de las demás y nos ayudamos mutuamente en los ensayos, sobre temas de pasarela y baile.

Para terminar me gustaría dejarte un mensaje: no te permitas creer que algo es imposible sin siquiera intentarlo. Date al menos la oportunidad de probar, sino nunca sabrás hasta dónde puedes llegar y te puedo asegurar que es mucho más lejos de lo que piensas…

Todos estamos en constante cambio todo el tiempo y en este momento de mi vida decidí sacar otra faceta mía y eso no quitará la viajera ni empresaria que soy.

Por cierto, las lentejas son riquísimas, pero si la comemos todos los días cansan, aburren y eso es lo que siento que pasa con la vida si siempre hacemos lo mismo y no queremos salir de nuestra zona de confort, por eso hay que atreverse a nuevas experiencias para que la vida no pierda su encanto.

Escrito por: Sara Arosemena

 

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