Viajes

La Chispa Viajera

Recuerdo como si fuera ayer, cuando mis padres me sorprendieron regalándome un viaje a Disney World por mis quince años, era mi primer viaje y sin duda fue una experiencia única, pero mi amor y fascinación por los viajes no había despertado.

El verano siguiente, mis padres por “castigo” (ya que me querían alejar de un chico del cual yo estaba enamorada en la escuela) me enviaron a Chicago con mi hermana Micole (ella vivió en Chicago por dos años). Lo cómico es que yo no quería ir, era una adolescente que estaba en rebeldía y encaprichada por quedarme en Panamá. Ellos me obligaron a ir y gracias a Dios que lo hicieron, porque fue una experiencia espectacular…  Pero este amor y fascinación que tengo actualmente por los viajes tampoco despertó en esos dos meses de vacaciones escolares que pase en USA.

Al regresar de Chicago, al día siguiente me estaba montando en un avión porque mis padres inventaron que llevarían a toda la familia a Disney (sí, a sus 10 hijos).

El siguiente viaje que hice fue en carro con mis padres y la mayoría de mis hermanos al país vecino Costa Rica, tuvimos muchos inconvenientes en ese viaje pero igual nos divertimos mucho.

Estos cuatro viajes fueron asombrosos y súper especiales pero ninguno despertó la chispa viajera en mí.

Al terminar mis estudios secundarios, mis padres me comentaron que deseaban que siguiera los pasos de mis hermanas Micole y María y me fuera a estudiar por un año inglés a Estados Unidos. Yo no quería, ya que para ir tenía que ser una “Au Pair” (si no sabes que es un Au Pair mira el último párrafo de este escrito) y yo no quería eso. Así que me inscribí en una universidad privada y comencé a trabajar. Mis padres tienen una regla, la cual consiste en que si sus hijos deciden estudiar en una universidad pública ellos lo apoyan económicamente con el pasaje y demás asuntos, pero si queremos estudiar en una universidad privada tenemos que ir a trabajar para pagarnos la mensualidad de la universidad.

Al cabo de un tiempo de iniciar mi vida como “adulta” vi que era necesario saber inglés para tener un buen trabajo y al escuchar las experiencias de lo bien que le había ido a mis hermanas con sus host family, decidí ingresar al programa.

Los primeros meses en Estados Unidos fueron un poco complicados porque me era muy difícil hacer amigos que hablaran inglés.

Un día conversando con mi host mom, me comenta que Elina, su ex au pair de Croacia, hacia algo super extraño. Ella se quedaba con desconocidos en la ciudad (mi host family vivía a una hora en tren de la ciudad de Filadelfia).

Mi única reacción fue: what? Que chica más loca – pero un día en una reunión de Au Pairs me dio curiosidad saber más sobre esa “locura” que hacía la ex au pair de mi host family y le pregunté a una chica de ecuador si sabía que era lo que hacia Elina. Esta chica de ecuador me cuenta que hay una plataforma de viajeros llamada Couchsurfing – CS (si quieres saber que es, mirar el último párrafo de este escrito) y que Elina se quedaba con personas de esa comunidad. En ese momento no entendí mucho y  seguí pensando que Elina estaba un poco loca.

Unos meses después estaba en mi cuarto aburrida pensando en la inmortalidad del cangrejo y de repente, se me vino a la cabeza la conversación con mi host mom y con la amiga de ecuador de Elina. Por lo tanto, decidí investigar más sobre “Couchsurfing” al punto que abrí una cuenta en ese sitio web para ver qué tal. Estaba navegando en la plataforma cuando llega un mensaje público de una chica que decía: “Hola, soy de España. Estoy aburrida y quiero pasear por el centro. ¿Alguien quiere acompañarme?” al ver ese mensaje pensé… Mmm no suena mal la propuesta, habla mi idioma y es mujer ¿Qué mal me puede pasar? Así que le escribí y coordinamos para encontrarnos. Al llegar al lugar donde habíamos acordado, ella estaba con un chico estadounidense que le escribió también y se ofreció a darnos un tour por el centro de Filadelfia.

Luego de esa experiencia, todo cambio. Ya que fue súper fácil conectar con otras personas por medio de esa plataforma. Comencé poco a poco a conocer personas con espíritu viajero y a participar en eventos de Couchsurfing.

Y sí, aquí fue que mi chispa viajera/mochilera se encendió y comenzó a tomar fuerza, ese año que viví en filadelfia fue el inicio de mi amor por los viajes. El haber conectado con viajeros y locales amantes de aprender y experimentar otras culturas a través de Couchsurfing me abrió el camino para viajar y aventurarme. Rompió las barreras entre yo y los extraños de la calle. Mi mente se expandió a un nuevo mundo de posibilidades.

Varias personas compartieron sus historias viajeras y sus pasiones conmigo. Esto me llevó a darme cuenta de que podía viajar sin tanto. Siempre estaré agradecida con esas primeras personas que me alojaron en su casa y me dieron el valor para poder viajar sola. Ellos no estaban intentando inspirarme. Solo estaban siendo ellos mismos y compartieron conmigo su amor por los viajes, además, fueron súper hospitalarios como lo habían hecho muchas veces antes con otros Couchsurfers. No creo que ellos hayan tenido la intención de inspirarme. Pero, lo hicieron.

Couchsurfing me hizo repensar esta experiencia de viajar de muchas maneras. No solo quiero viajar más. Quiero convertirme en una local, más importante, una Couchsurfer. Ese año viaje a Boston, Washington DC y Brasil haciendo Couchsurfing y me di cuenta de que la experiencia CS que hice en Filadelfia se repitió donde viajara.

De verdad que con CS, he hecho algunas cosas locas. Cosas que NUNCA pensé que haría. Ser parte de la comunidad de CS me ha hecho pensar fuera de la caja y nunca juzgar un libro por su portada.

Para que tengas una idea, la mayoría de las personas en esta plataforma son amantes de los viajes y de conocer otras culturas. En esta comunidad conocí eso llamado “da sin esperar nada a cambio” o si esperas, esperas que la otra persona comparta de su cultura contigo y saber que si tú das así mismo recibirás cuando lo necesites.

En ese año en Filadelfia también comprendí, que no solo estudiaba inglés para un mejor puesto de trabajo cuando regresará a Panamá, sino que si aprendía inglés tenía la oportunidad de conocer y conectar con un sin fin de personas debido a que ese es el idioma universal. Me enseñó a confiar en las personas, aunque siempre hay que ser cuidadosos, leer bien los perfiles y referencias.

Si quieres experimentar este mundo de CS, te recomiendo comenzar de a poco como lo hice yo. En un inicio solo asistía a los eventos o salía con viajeros. Después cuando viajaba a otras ciudades de Estados Unidos, comencé a quedarme en casa de personas de CS pero siempre acompañada de alguien que conociera, hasta que un día viajé sola a Brasil para el mundial y me alojé por unos días en un apartamento cerca de la playa de Copacabana con una persona de la comunidad de Couchsurfing. Sé que ahora pensarás que estoy media loca pero no es así; Pero tranquilo yo sé que Couchsurfing no es para todo el mundo, ni para todos los viajes.

Cuando son viajes familiares o de amigos me quedo en un hotel, hostel, Airbn o si tengo algún amigo o familiar en el país que viajo les pido que me hospeden.

Pero de algo si puedes estar seguro, cuando viajo, independientemente de si me alojo con alguien de CS o no, nunca pierdo ese espíritu de querer compartir con locales y experimentar la cultura y el día a día de las personas del país que visito.

Me encantaría que me contaras en los comentarios si tú tienes así como yo un momento particular en tu vida donde se te prendió la chispa viajera.

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*¿Qué es una Au pair?

La palabra “au pair” significa “a la par” o “igual a” y se refiere a que los “au pairs” son tratados como un miembro más de una familia de acogida. El objetivo de los “au pair” suele ser el aprender una lengua y una cultura diferente mientras que tienen a cargo el cuidado de los hijos de la familia de acogida.

*Couchsurfing: Según Wikipedia, Couchsurfing fue fundada en el año 2004 sin ánimo de lucro y transformada en empresa con ánimo de lucro en el año 2011. El sitio web proporciona una plataforma para que sus miembros “surfeen el sofá” del anfitrión que los aloja en su casa cuando viajan, alojar viajeros u organizar y participar en actividades.

La seguridad de Couchsurfing depende de tres factores principales:

  1. Referencias personales: Son comentarios que otros usuarios escriben en el perfil explicando su experiencia. Pueden ser positivas, negativas o neutras. También se puede especificar el grado de amistad con la persona en cuestión.
  2. Niveles de verificación: Desde el nivel básico, hasta la verificación del nombre y dirección con tarjeta de crédito.
  3. Avales (“vouch”): Son credenciales que otros usuarios dan a personas de probada confianza. (Aunque actualmente ya no se pueden otorgar, aún se observa en los perfiles de las personas quienes lo obtuvieron.)

 

– La chica española y el chico estadounidenses –

 

Escrito por: Sara Arosemena

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